Guía completa

La suspensión está formada por muchas piezas pequeñas que unen las ruedas a la carrocería: brazos, rótulas, silentblocks, bieletas, muelles y amortiguadores. Cuando una se gasta, el coche lo cuenta con ruidos.

Qué pieza suele ser:

  1. Bieletas de la barra estabilizadora: golpeteo seco al pasar badenes despacio. Es de lo más habitual.
  2. Silentblocks: gomas que se cuartean con el sol y los años. Dan golpes al frenar o acelerar y pueden hacer que el coche tire.
  3. Rótulas de suspensión: crujidos al girar y holgura en la rueda. Esta sí conviene no dejarla.
  4. Muelles: a veces se parten por el extremo y suenan al girar o en baches.

En Murcia, entre los badenes de las rondas y pedanías, los caminos de la huerta y el calor que reseca las gomas, estas piezas trabajan duro. Las furgonetas que van cargadas a diario sufren todavía más.

Lo que hacemos es sencillo: primero localizar. Damos una vuelta contigo para oír el ruido y luego subimos el coche al elevador para comprobar holguras una a una. Cambiar un brazo entero cuando solo fallaba una bieleta es gastar de más, y un ruido mal localizado vuelve a aparecer.

Cuando la pieza afecta a la geometría, como un brazo o una rótula, terminamos con una alineación para que el coche vaya recto y no se coma los neumáticos. Si además notas que rebota o flota, revisamos los amortiguadores en la misma visita.