Guía completa
El neumático es lo único que toca el suelo, y en Murcia trabaja en condiciones duras: asfalto que en verano quema, caminos de la huerta con piedra suelta y viajes cargados hacia el Mar Menor o La Manga en pleno agosto. Un neumático bajo de presión o viejo lo nota todo más.
La rueda vieja nos dice cosas
Antes de montar nada, miramos cómo se ha gastado la que sale:
- Por el centro: presión alta de forma habitual.
- Por los dos hombros: presión baja, muy común en coches que nadie revisa.
- Por un solo borde: alineación desajustada, a menudo tras un golpe con un bordillo.
- A parches: amortiguadores cansados o rueda desequilibrada.
Si no se corrige la causa, el juego nuevo acabará igual.
Elegir sin liarse
La medida, el índice de carga y el de velocidad vienen en la documentación del coche y hay que respetarlos. Dentro de eso, te explicamos las diferencias entre gamas según cómo uses el coche: ciudad, autovía, furgoneta cargada o caminos. No te vamos a empujar a la gama más cara si no te aporta nada.
El sol también cuenta
En coches que pasan mucho tiempo parados al sol, la goma se agrieta antes de gastar el dibujo. Esas grietas en el flanco son una señal de que el neumático ha perdido flexibilidad, y no conviene apurarlo.
Después del cambio
Revisa la presión a las pocas semanas y luego una vez al mes. Si notas que el coche tira hacia un lado, vuelve y lo miramos.