Guía completa
La dirección no suele romperse de golpe: va dando avisos. Un pequeño juego en el volante, un clac al girar en parado, una dureza que antes no estaba. En Murcia, con tanta maniobra de aparcamiento en calles estrechas del casco y tanto badén en las pedanías, rótulas y fuelles trabajan más de lo que parece.
Hidráulica o eléctrica
En las hidráulicas, una bomba mueve líquido para ayudarte a girar. Si el nivel baja o el líquido se degrada, notarás el volante duro o un zumbido al girar. Aquí es importante localizar la fuga antes de rellenar sin más. Si toca renovarlo, tienes la ficha de líquido de dirección.
En las eléctricas, un motor eléctrico hace ese trabajo. Si falla, el cuadro suele avisar y la dirección se endurece de golpe. Leemos la unidad de control para saber si el problema es un sensor de par, la alimentación o la parte mecánica.
Rótulas y fuelles
Las rótulas axiales y de dirección son las que más juego cogen. Los fuelles de la cremallera, con el sol y los años, se agrietan; si entra polvo y agua, la cremallera se daña y la reparación es mucho mayor. Cambiar un fuelle a tiempo es barato comparado con lo que protege.
Después de la reparación
Siempre que se tocan piezas que cambian la geometría, se alinea. Te entregamos el coche recto y con el volante centrado, y te pedimos que nos digas si notas algo en los primeros días.