Guía completa
¿Qué hace exactamente? La sonda lambda mide el oxígeno que queda en los gases de escape. Con esa información, la centralita ajusta cuánto combustible inyecta. Si la sonda responde tarde o da valores falsos, el motor quema de más o de menos y el catalizador lo acaba pagando.
¿Por qué falla? Por edad y kilómetros, por el hollín de los trayectos cortos, por aceite o refrigerante que llegan al escape o por un golpe en el cable. En coches que pasan mucho tiempo en el tráfico lento de Murcia, la sonda trabaja en condiciones poco favorables.
¿Siempre es la sonda? No. Un código de sonda puede aparecer por una fuga de escape antes de ella, un problema de inyección, un caudalímetro sucio o una entrada de aire en la admisión. Por eso miramos la señal en vivo y los ajustes que está haciendo la centralita antes de pedir la pieza.
¿Cuál de las dos? La sonda de antes del catalizador regula la mezcla; la de después vigila que el catalizador funcione. Si la de después da un aviso, a veces el problema es el catalizador y no la sonda. Comparar las dos señales lo aclara.
¿Y si la rosca no sale? En coches con años y muchos ciclos de calor, la sonda queda pegada al escape. Se trabaja con cuidado para no dañar la rosca. Si vemos que puede complicarse, te lo decimos antes de seguir.
¿Qué me llevo? El aviso borrado, la mezcla comprobada en marcha y la explicación de qué ha pasado. Si al final la causa era otra pieza, te lo diremos con el presupuesto correspondiente.