Guía completa

En Murcia el sol trabaja todo el año sobre la carrocería. Los coches que duermen en la calle o en aparcamientos sin sombra pierden antes el barniz del techo y del capó, y llega un momento en que pulir ya no devuelve el brillo. Ahí es cuando pintar entero empieza a tener sentido.

Lo que no se ve es lo que decide

Una pintura bonita el día de la entrega puede estropearse en poco tiempo si la chapa no se preparó bien debajo. Por eso dedicamos la mayor parte del trabajo a lo que luego no se ve: quitar el barniz dañado, tratar los puntos de óxido, corregir abolladuras y dejar la superficie lisa y limpia. Saltarse pasos aquí se paga con burbujas, desconchones o paneles que se notan distintos.

Igualar el color

El color de un coche cambia con los años. El código de pintura que viene de fábrica es el punto de partida, pero el tono real de un coche con sol encima ya no es exactamente ese. Por eso se hacen pruebas sobre la carrocería antes de pintar, sobre todo si se va a repintar del mismo color y van a quedar zonas sin tocar, como los marcos de las puertas.

Acabados

  • Sólido: el más sencillo, color y barniz.
  • Metalizado: lleva partículas que reflejan la luz; exige más cuidado para que no queden manchas.
  • Perlado: añade reflejos de distintos tonos y suele necesitar una capa más.
  • Mate: sin brillo, con barniz específico y un mantenimiento distinto.

Si vas a cambiar de color

Piensa en los huecos: puertas, maletero y vano motor. Pintar solo lo exterior es más rápido, pero al abrir una puerta se verá el color antiguo. Lo hablamos antes para que decidas hasta dónde llegar.

Garantía

El trabajo de pintura tiene la garantía legal vigente en España frente a defectos de aplicación. Golpes, arañazos o daños por productos agresivos posteriores quedan fuera, porque ya serían una reparación nueva.