Guía completa
La caja de cambios suele dar señales mucho antes de dejarte tirado: una marcha que entra peor, un golpe en la automática al salir de un semáforo, un zumbido nuevo en la autovía. El problema es que nos acostumbramos a ellas.
Manual
En las cajas manuales lo más habitual es el desgaste de los sincronizadores, que se nota como un rascado al cambiar rápido. También puede ser el embrague, que no termina de cortar, o el varillaje o cables del cambio. Por eso primero distinguimos de dónde viene.
Automática de convertidor
Son cajas robustas, pero sensibles al estado del aceite. Con el calor, el aceite trabaja más y se degrada antes. Golpes al engranar o cambios que tardan suelen empezar ahí. Un cambio de aceite a tiempo, con el procedimiento y la especificación correctos, evita muchas reparaciones.
Doble embrague
Muy comunes en coches recientes. Sus averías típicas son tirones a baja velocidad y vibraciones al arrancar. En el tráfico de ciudad, con tanto parar y arrancar, sufren más. Leemos su unidad de control y comprobamos adaptaciones antes de pensar en abrir nada.
Lo que pedimos al cliente
Cuéntanos cuándo pasa: en frío o en caliente, en llano o en cuesta, con el aire puesto o sin él. Si puedes, vente en el coche y lo reproducimos juntos. Esos detalles ahorran horas de búsqueda.
Si al final hay que desmontar la caja, te damos presupuesto antes y te explicamos qué opciones de pieza existen para tu modelo.